Acerca del ser humano y del ser traidor

Los pájaros vuelan. Los perros ladran. Los humanos traicionan. 
¿Quién soy yo- o cualquiera- para decir lo que constituye, si es que existe, la naturaleza humana? 
Por supuesto, absolutamente nadie. Un pelagato más. Pero este pelagato, como sin duda muchos otros, ha descubierto lo que parece una regularidad en el trato humano. La mariconá. He escuchado de traiciones menores, de mentirillas livianas, de omisiones convenientes. Pero también he escuchado traiciones que me cuesta concebir como posibles. ¿He traicionado a personas de manera que a ellas les costó concebir como posible? Probablemente. 
A nadie le gusta ser traicionado. Duele el orgullo, primero y principalmente. Duele la confianza depositada. Duele el tiempo perdido. Duele que te hayan hecho weón. Duele que te hayan hecho weón. Duele que te hayan hecho weón. Por dios que duele. Si uno ha traicionado antes, alcanza cierta perspectiva: "me hicieron esto, pero yo hice esto otro antes". El ego no sufre tanto. Pero si has sido un ángel (o tenías toda la intención) te sientes traicionado hasta las masas, "y por qué a mí". 
Postulo que lo que sucede en las relaciones humanas no es diferente de lo que constituyó la denominada Paz Armada: El otro puede traicionarte, probablemente ya lo hizo, ¡pero qué digo! este weón me está viendo la cara hace rato. Así que realizaré un par de traiciones a discreción, para que no me pillen desprevenido. También mantengo a buen recaudo la información importante; cuales son los puntos débiles del otro, por donde puedo atacar en caso de ser necesario.
Demás está decir que esto pasa más con las parejas que con nadie. O soy un amargado. Aunque también entre amigos, entre hermanos, entre colegas de trabajo. Es transversal y se da en todos los sentidos. 
¿Y cual es el resultado de esta carrera de armamento emocional? Que estás tan saltón que cuando alguien -de milagro- te quiere entregar algo bueno, noble y puro, lo echas a perder con tus estratagemas  y previsiones castrense-emocionales. Y porque no te hagan weón, terminas siendo weón igual. Un weón pillo, nadie te lo niega, pero un weón solo. 

Sobre si yo soy su futuro esposo

Descárteme enseguida. Tengo poca paciencia, como mucho, no disfruto del cine arte, suelo entender los "sí" de manera literal, me gusta el fútbol y los videojuegos, y mi concepto de lo sexy es ridículo.

Sobre mi futura esposa

Si usted quiere saber si es la mujer de mi vida, lea lo siguiente, a ver si se reconoce:

-Le gusta comer
-Le gusta jugar juegos de video
-Le gusta conversar
-Le gusto yo

Sobre el fútbol

Se ha dicho mucho, sobre todo en ciertos círculos a los que pertenezco en parte. Que es una burda expresión de chovinismo, que es una excusa para gritar -al igual, habría que decir, que el sexo, las protestas, el karaoke, etc.- que es un grupo de weones detrás de una pelota (expresión preferida mayormente por mujeres). Por el otro lado, que es una pasión, que es la vida misma. Y a riesgo de sonar relativista y desabrido, diré que ambos extremos son una tontería, pero personalmente me molesta menos el segundo. El asunto es entretenido, es inteligible -más que el tenis, o a mí me resulta así- y te permite pasar un buen rato, o te deja con un sabor amargo, que por lo demás no dura demasiado.  Con el tiempo he aprendido a tomarle el gustito a ver un partido con una mirada un poco más técnica y no sólo cuando juega Chile, y con gusto he notado que me proporciona un placer social. Así que fuera del hecho de que acabemos de salir de la copa América, quedo contento, porque seguí los partidos, pude opinar más o menos pertinentemente, y pude disfrutar con mi señor padre compartiendo comentarios y exhibiendo nuestra masculinidad frente a un aparato televisor.

Del por qué de este blog

Primero preguntándome si a alguien puede importarle eso, asumiendo luego que si alguien está leyendo esto es porque la respuesta a lo anterior es positiva, aclaro que este blog responde únicamente a la satisfacción del exhibicionismo congénito que todos llevamos dentro (o espero que todos lleven, sepan comprender).

No tengo un tópico claro, cosa más que regular en el mundo del blog, por lo que parece, así que acá puede haber de todo y la diversión no está garantizada. Aún así lo invito a pasearse de cuando en vez por aquí, y quizás alguna conversa podamos tener, porque lo que busco básicamente de la vida en este momento es eso; conversaciones interesantes, que por lo menos a mí me resultan un bien escaso.